18 abr. 2016

La desalación de agua marina en España

Para resolver la actividad nº 11 de la página 367 del libro de texto, correspondiente a la desalación (o desalinización) de agua en España, podéis utilizar la siguiente información:


España construyó la primera planta desaladora de Europa hace unos 50 años y es el mayor usuario de tecnologías de desalinización del mundo occidental. Las empresas españolas son líderes en este mercado y están presentes en regiones como India, Oriente Medio y Norteamérica. La innovación española contribuye a promover la desalinización como una fuente sostenible de suministro de agua potable para millones de personas.
El presente informe monográfico constituye el segundo, de una serie de ocho, que presenta el estado de las nuevas tecnologías en España. Ha sido elaborado por la división de publicidad especializada de Technology Review, Inc. en colaboración con el Instituto Español de Comercio Exterior.  

Historia de la desalinización
La aspiración de convertir el agua de mar en agua pura ha seducido a los sedientos seres humanos durante cientos, si no miles de años. La idea original consistía en hervir o evaporar el agua para separarla de la sal. Esta idea de la vaporización o destilación subyacía a las técnicas empleadas en las primeras plantas desalinizadoras a gran escala que cubrieron áreas desérticas en las décadas de 1950 y 1960, principalmente en Oriente Medio. Estas áreas, desprovistas de agua pero abundantes en petróleo, transformaron un recurso, la energía, en otro muy ansiado en la región: agua. Las tecnologías que queman combustibles, no obstante, requieren inmensas cantidades de energía.

Los investigadores de comienzos del siglo habían considerado la idea de utilizar membranas para separar la sal del agua marina. Su hipótesis descansaba en el principio de las propiedades osmóticas de las paredes celulares: ciertas membranas semipermeables, como las paredes celulares de animales y plantas, permiten el paso a su través del agua, creando un equilibrio entre una solución altamente concentrada a un lado de la membrana y otra diluida al otro. Según la hipótesis científica, con la presión adecuada y el diseño de membrana correcto, este fenómeno natural podía invertirse (ósmosis inversa) mediante una membrana artificial. En lugar de fluir desde una solución diluida hasta una altamente concentrada, hasta igualarse ambas, el concentrado podía ser forzado a atravesar una membrana, dejando atrás una solución aún más concentrada de sólidos disueltos (en este caso, sal).

En la década de 1960, los investigadores de Estados Unidos y Japón que desarrollaron membranas con fines industriales advirtieron pronto que esas mismas membranas artificiales semipermeables podían utilizarse para desalinización. En los años 70, los promotores de plantas desalinizadoras adoptaron la ósmosis inversa como técnica preferente. Aunque más eficiente que la vaporización y la destilación, y con menos requisitos de espacio físico para la misma operación, estas plantas aún exigían un considerable gasto energético. Con el tiempo, los ingenieros desarrollaron sistemas de recuperación para aprovechar la alta presión de la salmuera remanente tras el proceso de ósmosis inversa. Esto se tradujo en tremendos descensos en las necesidades energéticas del proceso, abaratando su coste; simultáneamente, el coste de producción de las membranas utilizadas en la técnica de ósmosis inversa también se ha reducido en aproximadamente un 50%.

Una tecnología emergente en los últimos años es la ósmosis forzada: ver artículo.

Al mismo tiempo, las fuentes convencionales de agua potable se han demostrado más costosas de mantener en estos últimos años. En algunas áreas, la capacidad de recuperación natural de los acuíferos próximos a la costa es inferior a su ritmo de extracción, con la consiguiente intrusión de agua marina. Todos estos factores han contribuido a que en algunas regiones costeras la desalinización se haya convertido en un método capaz de competir ventajosamente con los sistemas tradicionales de abastecimiento de agua.

En la actualidad existen más de 17.000 plantas de desalinización en el mundo.

Fuente de la mayor parte del  texto: www.technologyreview.com/spain/water

Por último, unos vídeos sobre el proceso de desalación y su importancia en España:

 
 

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