29/09/2011

La tozudez de la especie humana

Tangshan después del terremoto
Tangshan, como la mayor parte de China, estaba situada también en una zona sísmica: cuatro terremotos de cierta consideración se habían producido desde 1966, pero nunca uno de gran magnitud, por lo cual las construcciones no habían sido reforzadas contra los terremotos. Sin embargo, el 28 de julio de 1976, sin ninguna clase de aviso, un temblor aún más intenso que el de Haicheng y de foco muy somero sacudió la tierra, prácticamente debajo mismo de la ciudad. Las vibraciones fueron tan brutales que el suelo se deformó como si fuese un líquido. De los 350 edificios altos que había en la ciudad, 117 se derrumbaron por completo, y otros 80 parcialmente: las fotografías muestran los pisos de cemento amontonados unos sobre otros, como si las paredes se hubiesen evaporado.
Tangshan en la actualidad

Veinte puentes se desplomaron o quedaron inutilizables, siete trenes descarrilaron, y hubo que demoler con explosivos cuatro altos hornos porque, sin agua ni electricidad, el acero que contenían se solidificó. Las autoridades chinas declararon 240.000 muertos, pero estimaciones extraoficiales cifraron las víctimas en un número tres veces mayor. Tangshan ha sido reconstruida en el mismo lugar.

 Un mapa de riesgo totalmente acertado precediendo a una erupción previsible (por repetida), sucedió en el volcán Nevado del Ruiz, en Colombia, en 1985. El 13 de noviembre, una pequeña erupción fundió parte del glaciar que coronaba el volcán, y el agua de la fusión formó un torrente de fango que sepultó la pequeña ciudad de Armero, situada a 50 kilómetros aguas abajo del volcán, en la que se ahogaron 20.000 de sus 29.000 habitantes.
En esta catástrofe, la ironía estuvo en que los vulcanólogos colombianos acababan de editar un mapa de riesgo donde preveían con gran precisión los tipos, alcance y magnitud del peligro. Pero además, la zona había sido devastada por coladas de fango aún mayores otras dos veces en tiempos históricos (1595 y 1845), antes de la fundación de Armero; de hecho, la ciudad estaba construida sobre los depósitos de esta última avalancha. De forma que no hubo ninguna sorpresa, pero en este caso las autoridades no quisieron arriesgarse a evacuar la población, ante el riesgo de una falsa alarma.
Armero, antes y después de la catástrofe

Como Tangshan, Armero ya se ha reconstruido, también sobre los restos de la anterior ciudad. Como Managua, destruida repetidamente por seísmos, o como el puerto de El Callao, cerca de Lima, devastado una y otra vez por tsunamis. ¿Es que Homo sapiens es incapaz de aprender nada de los avisos de la Tierra?

La realidad es que la elección de los asentamientos de la población obedece a la lógica de lo cotidiano, no de lo excepcional. Nuestros antepasados se establecieron junto a los recursos primarios: agua y suelo cultivable. Las inundaciones de los ríos no les hicieron buscar otro lugar, sino intentar domesticar los ríos mediante su encauzamiento. El problema es que aún no hemos aprendido a domesticar los volcanes ni las fallas. En todo caso, vivimos en un mundo superpoblado donde la gente ya no puede elegir libremente dónde vivir, como sucedía hace unos siglos: si alguien evacuase un lugar por peligroso, otros menos conscientes o más desesperados ocuparían inmediatamente su sitio.


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25/09/2011

La humanidad y el medio ambiente

Partiendo de otra estupenda presentación de Eduardo Gómez descargada de Internet, aunque reordenada y completada en la última parte del tema por mí, se van a desarrollar los contenidos de la unidad didáctica nº 2 del temario, que trata de las complejas relaciones de la especie humana con su entorno a lo largo de la historia, haciendo hincapié en la actual situación de deterioro y la lucha por atenuarla.





Para ver y descargar la presentación actualizada y completa (pps) desde Google docs. También se puede obtener una versión anterior en formato odp de LibreOffice Impress.
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22/09/2011

La Onda Verde

Me han enviado esto por correo y no me resisto a publicarlo, aunque yo todavía no sea demasiado mayor:

En la fila del supermercado, la cajera le dijo a una señora mayor que debería traer su propia bolsa de compras ya que las bolsas plásticas no eran buenas para el medio ambiente. La señora pidió disculpas y explicó: "Es que no había esta onda verde en mis tiempos." La empleada le contestó: "Ese es nuestro problema ahora. Su generación no tuvo suficiente cuidado para preservar nuestro medio ambiente."

Tenía razón, nuestra generación no tenía esa onda verde en esos tiempos.

En aquel entonces, las botellas de leche, las botellas de gaseosas y las de cerveza se devolvían a la tienda. La tienda las enviaba de nuevo a la planta para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así, realmente las reciclaban. Pero no teníamos onda verde en nuestros tiempos.

Subíamos las gradas, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio y oficina. Caminábamos al almacén en lugar de montar en nuestro vehículo de 300 caballos de fuerza cada vez que necesitábamos recorrer dos cuadras. Pero tenía razón. No teníamos la onda verde en nuestros días.

Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no había desechables. Secábamos la ropa en tendederos, no en esas máquinas consumidoras de energía sacudiéndose a 220 voltios -- la energía solar y eólica secaban verdaderamente nuestra ropa. Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos. Pero esa señora está en lo cierto: no teníamos una onda verde en nuestros días.

En ese entonces teníamos una televisión, o radio, en la casa -- no un televisor en cada habitación. Y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo (¿se acuerdan?), no una pantallota del tamaño de un estadio. En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hicieran todo por nosotros.

Cuando empacábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no plastoformos o bolitas plásticas.

En esos tiempos no encendíamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar el pasto. Usábamos una podadora que funcionaba a músculo. Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre pistas mecánicas que funcionan con electricidad. Pero ella está en lo cierto: no había en esos tiempos una onda verde.

Bebíamos de una fuente cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas plásticos cada vez que teníamos que tomar agua. Recargábamos las plumafuentes con tinta, en lugar de comprar una nueva y cambiábamos las hojillas de afeitar en vez de echar a la basura toda la afeitadora sólo porque la hoja perdió su filo. Pero no teníamos una onda verde por entonces.

En aquellos tiempos, la gente tomaba el tranvía o un ómnibus y los chicos iban en sus bicicletas a la escuela o caminaban, en lugar de usar a la mamá como un servicio de taxi de 24 horas.

Teníamos un enchufe en cada habitación, no un banco de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales de satélites a kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima.

Así que ¿no les parece lamentable que la actual generación esté lamentándose cuán botarates éramos los viejos por no tener esta onda verde en nuestros tiempos?
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21/09/2011

Trabajo de la Unidad 1

Para hacer "méritos" y mejorar la nota de la 1ª evaluación os propongo la realización de un trabajo sobre la unidad 1 anteriormente vista.

Tenéis que leer el artículo de Francisco Anguita sobre "LA TEORIA GENERAL DE LOS SISTEMAS Y LAS CIENCIAS DE LA TIERRA" y realizar un comentario crítico (8-10 líneas) en esta misma entrada del blog.

Además, tenéis que escribir un artículo en otra entrada por grupos (pueden valer los del curso pasado) sobre la teoría o hipótesis Gaia de James Lovelock desde el punto de vista de la dinámica de sistemas.
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11/09/2011

El medio ambiente y la teoría de sistemas

A partir de una magnífica presentación descargada de Internet, aunque modificada y ordenada por mí, sobre el concepto de medio ambiente y su relación con la teoría de sistemas, vamos a desarrollar los contenidos de la Unidad 1 del temario:



Para descargar la presentación desde Google docs.

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